miércoles, 5 de junio de 2019

plástico

Había una vez
                        un barquito chiquitito
                        que no podía   que no podía
                                     navegar 

viajaban en el barquito 
escritores 
con sus bolis de plástico 
que tiraban cuando escribían 
              plástico - plástico - plástico

removían el café en tazas de plástico 
con cucharillas de plástico 
que tiraban cuando estaba fría 
la última gota de dulce resina

arrimaban la nariz
a flores de plástico perfumadas 
con fragancias de loewe

comían peces asados fritos guisados
con plástico en sus carnes
es sus escamas en sus conciencias
que tiraban cuando 
pasaban del intestino a la sangre 
del intestino al mar
del mar a los peces
de los peces al plastimar
para formar el glorioso 
océano glaciar plástico 

                           aquel barquito 
                           aquel barquito
                                   naufragó


                                               5 de junio de 2019. Día del M.A.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Sin nombre

El tiempo camina sin prisa
por la callada orografía de sus manos

rastrea aséptico        licuado       temblor de aguja
la piel sin nombre
que aún se estremece
como la de aquel niño en su primer día de escuela
la de aquel agosto cantado entre espigas y desvanes
la de aquella pluma ulises volando
distancias no imaginadas

Ya no es niño
                  ni agosto
                             ni pájaro

el olvido crece en las manos
se buscan extrañas
cuando sueñan el ayer perdido
lloran su soledad
y ahogan la luz que abrocha
el último botón de la camisa

La camisa
¿de quién es esta camisa?

Miedos


sí     ella misma
santidad infectada de desgracias pedantes
mirada cactus
para mantener distancias 
timidez que espanta la horizontalidad 

busca experiencias de segunda mano 
con murmullos untado de fluidez pasiva
y se abandona
como se abandona un perro sin collar
esperando la acogida del otro
en la alcoba desempolvada 

él        v
           e
           r
           t
           i
           c
           a
           l
                       mira sus pies
engulle sus silencios escépticos 
pantanosos
bracea hacia su interior 
para encontrar algún fragmento de su propia desgana

se encuentran para definir
los límites fisiológicos de sus mutuos tropismos
y se escurren a los ángulos muertos
intentando desentrañar
el significado de sus miedos


jueves, 2 de mayo de 2019

en tu orilla

cavidades de dulzura en tu fluir ajeno
orillando regueros con olor de alcoba
vienes hacía mí pertrechada dispuesta
y cierras la puerta que nos une a la mañana

no tengas prisa cuando ovilles mi dolor
ni pellizques mi invisible huida
mi tiempo se pierde entre tu líquida sal
busco las palabras que custodian los silencios
tu lengua de arena modula murmullos opacos
tiembla el deseo con tu respiración ociosa

ya no estás y yo contigo
obedezco vagante en la profundidad
de tu olvidada cuna
sorbo a sorbo me envenenas
pulso a pulso me derribas
y caigo abatido indefenso
en tu abandono de sombras
….

Después
cuando sale
apaga la luz



lunes, 22 de abril de 2019

En el sótano


los sótanos dejan escapar
trazas de pánicos amorfos
esos que maduran en la penumbra equivocada
y apuran palabras con sabor a lunas

en el sótano me recuesto adormilado
los ojos apuntan a la memoria aturdida
                               al recuerdo desnudo
                                                 desnutrido
las manos, aleteos de peces muertos
agarran el azul, lo cosifican
y anudan el pespunte de la negación perpetua

en el sótano nada enerva
el sacramental adiós a la cordura

está abierto
pero no tengo fuerzas
para dar tres pasos indecisos



lunes, 1 de abril de 2019

No hubo primavera en 1919

Han borrado el trece de abril
del calendario inglés.
No hace cien años
aunque hubieran pasado mil           cien mil.

Sin memoria no existe
pero allí los rojos ladrillos
hablan del horror en estado puro
hablan de balas que no mataron
huellas indelebles
                    balas    balas    balas
las doradas flores del jardín jallianwala
                                               lloran cada tarde
grita sin voz la piedra fálica de Amritsar
preguntándose por qué
                                 tanta muerte
                                         muerte
                                         muerte
                                                  estampida
        sin puertas
        sin defensa.

Satán se disfrazó de brigadier y
Eduard Fox le puso cara al diabólico Dyer
mirada fría-guerrera ajustada-polainas-sombrero colonial.

Imágenes, máscaras, velos pintados
la triste belleza del animal herido.
Gandhi no fue suficiente.

Cada primavera juegan al brexit del calendario.



En una botella

En una vieja botella de vino rancio
se guardan lacónicos desechos
de mis días sin luz
y mis noches con niebla.

Algunos vuelan en humo gris deshilachado
otros arañan cenizas, lodos y recuerdos.

Son     palabras puente para cruzar desiertos
gritos sin voz acuchillando miserias
           silencios en calma que cosquillean el alma.