domingo, 6 de abril de 2014


ES SUFICIENTE

No hay circunferencia ni línea establecida
nada conjetural ni plástico;
solo centros cambiantes en un espacio cierto
horizontales balidos de presas en el agujero
con la lengua trabada en bocados de lodo.

Y, sin embargo, el cielo es inmenso, la noche es hermosa:
lo dicen las bestias y es suficiente.

No esperes, siquiera, la inocencia del cordero
que lame la ubre de la madre muerta
la ignorancia de la mano en un extremo del brazo;
solo cuerdas que disparan los últimos resortes
aniquilando el instante una vez sincronizado.

Y, empero, mi dios me protege, el camino sigue:
lo dicen las bestias y es suficiente.

Tampoco verás, aunque cierres los ojos,
el balanceo del sueño orillando el temblor
cuando fugitivamente arrullamos la cadencia;
solo vientos que arrastran moléculas de ira
azotando ajados rostros de gratitud malsana.

Y, no obstante, al tiempo de marzo le sigue el de abril:
lo dicen las bestias y es suficiente.

Suficiente.  SU-FI-CI-EN-TE

sábado, 8 de marzo de 2014


me pregunto

los pasos perdidos, ¿dónde han ido?
la voz no escuchada, ¿cuándo enmudece?
el último aliento, ¿para qué sirve?
la palabra tachada, ¿qué significa?
los puños cerrados, ¿qué guardan?
el recuerdo ingrato, ¿cómo se endulza?
la verdad mutilada, ¿cuánto vale?
la lágrima seca, ¿a quién llora?
la mirada ausente, ¿dónde habita?
el pecado perdonado, ¿cuál es su nombre?
el verso olvidado, ¿quién lo declama?

domingo, 2 de marzo de 2014



Sí, pero


Bajo la diversidad de la nada
                                        o detrás, o entre
un apunte ineludible, recurrente
el pero que inclina la balanza
interrogante de la máscara asomada a la ventana.

Detrás del sentimiento latente
                                         o entre, o bajo
un matiz destiñe la punzada
el pero que remueve la pólvora mojada
estúpido remolque de un sidecar repleto de objeciones.

Entre las sábanas de la condición primera
                                                         o bajo, o detrás
el profiláctico y cauto aguijón
el pero que disuelve néctares de nieve
acólito de largos brazos y estrecha frente.

Siempre un pero, el sin embargo adversativo, conversor
nutrido de sentencias para alimentar hogueras
peros pulidores de distancias.

No obstante. si lo permites, me concedo un paréntesis:
he soñado este poema a través de ahumadas celosías.

martes, 25 de febrero de 2014


Camaleón

En el tiempo sin horas de la noche
se licúa la verdad, la que no es mía,
y diluyo en el vaso del adentro
el teatro melodioso, paisaje de estación locura.

Las víctimas, siempre víctimas,
asisten invocando sus adioses,
mareas de dolor, reflujos en espanto,
y lamen insistentes mi frente encallecida.

Las percibo intuyendo el verso, me reclaman
palabras de espuma entre algodones;
mas mi sueño las desplaza, las engulle,
las reviste con túnica y coturnos, invitándolas al juego de la farsa.

Luego, la danza es rito,
el rito es paso,
el paso es humo.

Cuando los reflejos del amanecer colman
el estanque gris de la soledad agradecida,
nuevamente recluido en mi emboscada,
arrobado de diezmos bien pagados,
cierro el círculo de la conciencia vana
y el reptil renueva su textura.

domingo, 16 de febrero de 2014

ORACIÓN PARA IRSE A DORMIR




Me miras.
Sé que me observas
desde el otro lado del neurótico escalofrío
más allá del ácido vaho que empaña la conciencia,
distante e íntimo, diletante y difuso,
obstinado y tenaz desde tu púlpito enervante.

Pastor alado, lázaro sagrado,
cuida que mi sombra no adelante al paso.
Demonio de la guarda, indulgencia impía
no me dejes solo ni de noche ni de día.

Si tullido estoy, tumefacto, sangriento,  
reventado el corazón por los zarpazos del viento,
sin ti, ángel mío, las heridas se infectan con mi aliento.

Si la hoz de mi destino saja el costado mísero
y la carne, sin techo ni mortaja, deja ver las úlceras llagadas,
sin ti, rabadán mentor , el hedor  del grito traspasa el muro.

Si mi negra voz se desgarra en la alambrada,
y la esperanza rota se ahoga en un mar de cieno,
sin ti, timonel seráfico,  el aullido se hace puño.

Si la extraviada oscuridad me ciega
y a tientas los pasos alcanzan el fondo de mi celda,
sin ti, prudente guía, se desboca el silencio de mi nombre más temido.

Si la desazón, la soledad o el miedo hunden sus colmillos en mi vieja piel,
si el insaciable discurrir se torna viscoso y lento , si no hay vigilia ni sueño,
sin ti, grande y profético hermano, se desboca mi monstruo dormido.


Por eso te pido, demonio de la guarda, indulgente boche,
no me dejes solo ni de día ni de noche.

jueves, 13 de febrero de 2014

Silencio


Reivindico el silencio
                el    si     len       ci         o
 





el silencio que escucha
el silencio que contempla
el silencio complacido
el silencio que humaniza
el silencio reflexivo
el silencio que comparte
                          el que espera
el silencio de otro silencio

                el    si     len       ci         o
 





ante la palabra vana
tanta palabra ruido
palabras huecas, de quita y pon
palabras escombro
para llenar los vacíos.

Basta de palabrería
me quedo con el silencio