martes, 28 de enero de 2020

El hormiguero

Los escombros delimitan el poder
suelo conquistado de pueblo sin opciones.

Ha aparecido de pronto
no quiere verla
pero la mira. 
No sabe por qué está allí
de dónde viene
cómo ha llegado.

Está allí
olisqueando la tierra pegajosa
insana
la que no se atreven a pisar
las otras
para no salirse del camino trazado.

Ella es roja
diferente        nerviosa        ridícula
mira suspicaz
quizá con miedo
a las otras
comunes y corrientes.

Se apartan
para retornar al cubil sin demora.
Se ha quebrado la rutina
del hormiguero urbano.

Quién sabe si vendrán más.
Si no desaparece pronto
la fusilará.

Y al anochecer
instalará un vallado.


La verdad es que sí


domingo, 15 de diciembre de 2019

Canción para no irse a dormir

Infantilizas la tela de araña de doble vuelta
quieres tapar el sol con el pulgar.
Los teleñecos espían las conciencias
nos untamos la piel con ripios de antaño
para cantar a coro nuestras vergüenzas distraídas:

Se ven dos tipos muy parecidos
lengua enrollada cuello envarao
vienen del lodo se ven muy limpios
de mugre y vicio van muy sobraos.

Cuando se encuentran por los pasillos
o tienen cita en el juzgao
ponen un tuiter a toda prisa
buscan acuerdos sobre el fregao:

Hola, don pepito.
Hola, don pepé.
¿Pactamos sin recelos?
¡Repartimos el pastel!
¿Estáis vos de acuerdo?
Por supuesto que lo estoy.
Adiós, don pepito.
Adiós, don pepé.

       (Bis hasta enloquecer)

lunes, 2 de diciembre de 2019

E/hi gos

Los egos, como los higos
nutritivo alimento de gusanos
dulzones en juventud
empalagosos con los años
cuando la piel se reseca
y el músculo encoge.

Los egos, como los higos
caen al pasarse de maduros
si antes no los arrancas de cuajo
y les hincas el diente
abriendo su intimidad
comprobando su firmeza.

Los egos, como los higos
vuelven cada añada
pueblan el jardín florido
y cuelgan golosos
exhibiendo sin recato
su redondez impúdica.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

El túnel

l a  r  g    o
                         negro
                                                         sin salida]

intrincado laberinto de incierto recorrido
itinerario de vueltas y
                                      re-vueltas

parido negro desde su ennegrecido comienzo
sin más luz que la de los ojos alucinados
de las fieras habitantes
fauna nocturna alimentada de odios

veo su boca aciaga y nadie
sabe dónde acaba
su esfínter terminal
infierno celeste o purgatorio helado
Virgilio no aparece

si entras
cada paso cierra el retorno
no hay vuelta atrás

ya estás dentro
si avanzas
espantando quimeras
solo queda una solución irresoluble:
dinamitar el fondo
y no morir en el intento