jueves, 17 de octubre de 2019

Sinrazón

SI DE MÍ DEPENDIERA
habría razones para el intento
para levantar la venda de la herida
aclararme esta garganta llena de perros
no desfallecer
buscar el significado de los contornos de la nube.

El invierno está llamando a mi puerta
ya no escucho esa campana tañida
con palabras de ayer.

¿Quién se atreve a arañar la tierra mojada si sólo encuentra gusanos?
¿quién rasgará el acorde cuando vea barcos en llamas en la cabeza del amo?

Nos ahogamos entre plásticos
llevamos la casita azul a los pies del cadalso.

Si de mí dependiera
alargaría la mano no resignada a pedir limosna
echaría la llave dándole tres vueltas
me resguardaría en el laberinto de sueños imposibles
esperaría que el miedo distribuido en los ojos
cegara el resplandor de la locura.

Mi locura.

jueves, 3 de octubre de 2019

Mi lucha, mein kampf

Estoy abajo  muy abajo
en este reducto estanco de mis quimeras
.atrás vuelta  hay no y

Subo a trompicones peldaño a peldaño
la ingente orografía de mis flaquezas
                                    abandonos
             dudas
            miedos
heridas        
lucha constante contra mis falsas verdades
escondidas en la periferia de mi piel
enquistadas en mi córtex prefrontal.
Lucha contra mis límites internos
                        enfrentado a mi mismidad.

Empeño difuso y contingente
para salir al paso de puntillas traspiés incluido
y ganar medias batallas de algodón.

Combates siempre amañados
donde las victorias se guardan en cajitas de hojalata oxidada
y las derrotas alimentan el músculo facial.

No hay pausa ni respiro
indefenso a mis noches de temblor
hostiado  día a día en mi cara dura enmascarada
en mi cruz con fecha de caducidad.

Abro la ventana y aguardo la punzada
estilete de zafiros y corales
de tanto hidalgo corbata azul y brazo en alto
nueva encarnación luciferina
tanta palabra ahogada en los desagües
tanto incendio ocultando el sol.

Ya no me deprime acabar de nuevo en la lona
navego flotando por un mar de perdedores.

martes, 24 de septiembre de 2019

Vengo del frío

Vengo del frío                                                          
donde el aliento dibuja auroras                               
y la palabra se retuerce                                           
en grietas de cristal                                                 
                                                                                                         
Traigo los pies mojados saciados
de limpia soledad                                                     
fluyendo entre musgos                                            
nacidos siempre
                                                                                 
Hay duendes detrás de cada roca                           
he visto sus pisadas sobre el hielo glaciar               
me han susurrado con lágrimas en los ojos            
historias de fuego                                                    
noches sin luna                                                         
horizontes de mar                                                    

Vengo del frío                                                          
y aquí todo aparece abrasado                                 
                                                                                 
Vengo del frío                                                          
y ya no resisto
los cálidos lodos que huelen                                    
a simple egoísmo                                         
a jungla salvaje                                            
             a opaca vanidad.


           

lunes, 9 de septiembre de 2019

Socratismo ignorante

No sé por qué el día de levantó de la silla
a la incierta y escocida hora
de hincar el pulso en la aguja sin perdón.

No sé siquiera si hubo un sábado de gloria
litúrgico y benevolente, acaso tembloroso,
ni si el velo secular se armó espléndido
para ocultar la cuestión primera, vertical,
redimiendo por anticipado la culpa, el golpe, la inacción.

Tampoco sé por qué es hoy un día triste
cuajado se semillas quebradizas
que nunca se sembrarán en gleba acogedora
ni en humedales sin rencor.

Y no sé si quiero saber
ni si soy en este lugar en blanco y negro,
de cierres y abandonos,
o si no soy sabiendo sin querer
lo que supe desde siempre.


domingo, 25 de agosto de 2019

No hay dignidad sin memoria


[En recuerdo de los fusilados en Villarquemado (Teruel)
en el verano de 1936]

Olvido es la muerte misma, un polvoriento desierto
doloroso es el callar, soterrar sueños de vida.
Sólo los muertos desdeñan el recuerdo de los muertos,
no hay canto que se silencie si el silencio no calla, grita.

En el mutismo vivieron, tantos años de abandono
para esconder la infamia del cruel asesinato,
para enterrar a los vivos, para cerrarles los labios,
para que nadie supiera la indignidad de sus actos.

No hubo causa ni razón para el crimen sanguinario
en camiones escondidos de sus casas los sacaron
sintieron rondar las balas, ni los ojos les taparon
ya no volvieron a ver su pueblo, Villarquemado.


Sangre vencida sin tumba, alientos en sementera

en los trigales quedaron sus cuerpos, su juventud
padres, madres, hermanos, luchadores de esta tierra
por la libertad, sus ideas, la pasión como actitud.

No fueron cincuenta y dos, ni de ellos doce mujeres;
no fue Nicolás, ni Cruzado, contra las tapias cosidos.
Se masacró a todo un pueblo, desde el Jiloca a Teruel,
alcaldes, sindicalistas, labriegos, ferroviarios.

Su recuerdo tiende puentes para seguir el sendero,
de aquella sangre inocente germinaron mil semillas.
Si somos libres ahora mucho a ellos les debemos,
espigas mirando al cielo, que no hincan las rodillas.

Quiero la paz desplegando banderas de la memoria
que la verdad toque el fondo de la ira tenebrosa,
seguir reclamando un mundo donde la luz de la historia
nos llene de dignidad, la que siempre mantuvieron
tantas personas amadas que en el recuerdo tenemos
y en algún lugar reposan.

lunes, 29 de julio de 2019

La noche entre mis manos

Los espejos de la desnuda noche bañan mis ojos
plegados a la rutina distante del reloj
mansos párpados cansados de navegar
por claroscuros caducados de mí mismo.

Se adueña de mis manos estremecidas
manos acurrucadas sin apenas fuerza para pellizcar
tantos jirones de inquietud
tiritantes suspiros regalando adioses.

Aturde mis oídos encofrados
entumecidos por todas esas palabras ahogadas
en mares de violencias
entre náufragos silencios clamando vida
voces perdidas echadas a volar
desde altos campanarios.

Viene la noche rasgando visillos de miel
sin prisas envuelta en sombras
ahuyentando miedos
encubriendo quimeras
vagando por mi perfil acomodado
en el umbral ceniciento de una hoguera apagada
y solo encuentra el aliento ingrato
de alguien que busca titubeante
          un instante de luz.

miércoles, 10 de julio de 2019

Tierra yerma

Un paso
otro   y
otro más
sin
avanzar
sobre
la tierra yerma inculta
vacía de olores y caminos
donde la palabra es tiempo
consumido a la espera
de la mano que alberga
el pájaro enjaulado.

La mano araña la tierra
persigue un hálito de vida
desdén del tiempo no hallado
sin alcanzar a comprender
que es el pájaro
cuando eche a volar
quien sembrará el grano.

Yo, aplazado
buscaré refugio en la jaula dorada.